Plantas medicinales
Menta
(Mentha piperita) se emplea para combatir las jaquecas. Se recomienda utilizar una parte de aceite esencial diluida en nueve de alcohol y realizar un masaje circular en las sienes con unas gotas. Se puede aplicar sobre cualquier zona dolorida del cuerpo. Y para las molestias digestivas, se diluyen tres gotas del aceite esencial puro en una taza y se toman tres veces al día.
Regaliz
La regaliz (Glycyrrhiza glabra) tiene efectos antiinflamatorios y favorece la digestión. Por ello, suele prescribirse en casos de gastritis e irritaciones estomacales. Se toma la raíz en decocción a razón de cuatro tazas diarias para las dolencias agudas y una taza como preventivo. No hay que tomar dosis superiores ni durante tiempo prolongado porque puede provocar retención de líquidos e hipertensión.
Sol de oro
El sol de oro (Helycrysum italicum) es la planta con más propiedades antihistamínicas, es muy suave y casi carece de efectos secundarios. Para tratar el asma o la rinitis se toma la tintura (50 gotas hasta tres veces diarias), el extracto fluido (30 gotas, una a tres veces) o la infusión (tres o cuatro tazas al día). Sobre eccemas se aplican cremas (dos o tres veces al día) o infusiones.
Semillas de zaragatona
Las semillas de zaragatona (Plantago afra) son ricas en mucílagos, lo que explica su acción como laxante eficaz y suave. El consumo regular normaliza el ritmo y se pueden combinar con un 40% de semillas de lino. Se deja macerar en medio vaso de agua una cucharada sopera de semillas trituradas durante media hora y se toma en ayunas y antes de acostarse si es necesario. Es importante acompañar la toma con abundante líquido.
Hipérico
Para la depresión leve o moderada, se toman 300 miligramos de extracto estandarizado de hierba de San Juan o hipérico (Hypericum perforatum) tres veces al día, aunque se pueden usar cantidades mayores –hasta 1.800 mg al día– bajo supervisión médica. Los resultados empiezan a notarse a partir de las dos semanas.
Espino albar
El espino albar (Crataegus monogyna) es rico en flavonoides y taninos y modera la tensión arterial alta. Para obtener resultados, es necesario un tratamiento constante a razón de dos tazas de infusión diarias. Los síntomas cardiacos comienzan a mejorar notablemente a partir del mes y medio de toma.
Valeriana
La valeriana (Valeriana officinalis) es el remedio natural contra el insomnio más eficaz y no causa adicción ni despertar confuso. Es necesario tomar la valeriana entre una hora y media y dos horas antes de acostarse.
Ginseng
El ginseng (Panax ginseng) es una planta adoptógena que ayuda a mantener la sensación de control en situaciones de estrés y favorece el funcionamiento del sistema inmunitario. Se utiliza la raíz, cuyos componentes incrementan la actividad cerebral, pero no la excitación nerviosa. Por otro lado, mejora el rendimiento y la resistencia física.
Ortiga
La infusión de ortiga (Urtica dioica) sirve para estimular la circulación y mejorar la artritis, la alergia y el eccema. Se toman diez mililitros de licuado de la planta entera fresca tres veces por día. Para las articulaciones afectadas por la artritis, así como para la neuralgia, la tendinitis y la ciática es recomendable aplicar compresas de tintura.
Cola de caballo
La parte de esta planta que contiene propiedades curativas son sus tallos, que una vez desecados se utilizan en infusiones o en cápsulas. Su función diurética la hace útil para aliviar leves infecciones de orina.
Flores de Bach
La terapia de las flores de Bach es una
terapia natural basada en esencias florales. Las esencias florales presentan
unos efectos más que positivos en la salud de las personas. Además el hecho de
tomar estas esencias bien combinadas te permite tratar patologías y vencer el
miedo que nunca pensaste que podías vencer.
Se trata de una terapia global ya
que tratan al individuo y no la enfermedad ni sus síntomas. A la hora de
utilizar las flores de Bach no solo se tiene en cuenta la salud de la persona,
sino también, su estado de ánimo, su personalidad y su modo de enfrentarse a
los problemas. Ahí radica una de las claves de las flores de Bach.










